La pelota mixteca también cruzó fronteras y sobrevive al olvido
Son las dos de la tarde de este domingo y la cancha está que arde. Pasajuego, le dicen, pero bien podrían llamarle parrilla. Estamos en el Deportivo Rafael ‘Pelón’ Osuna, en la colonia Moctezuma, a un costado del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, que ha estado recibiendo a los aficionados que vienen para el Mundial. Aquí, dos equipos de cinco jugadores se pasan una pelota a golpes de guantes de cuero, ajenos al sol que los castiga.